La promotoría

La promotoría

El sector asegurador está plagado de grandes retos y de enormes satisfacciones y la promotoría no es la excepción, porque permite desarrollar las capacidades y los talentos de las personas interesadas en incursionar en la carrera de agente. Ayudar a crecer a los demás en esta profesión, le da a los promotores un gran crecimiento humano y profesional, porque tienen el gran privilegio de mejorar vidas ajenas, tanto en el terreno profesional como en el económico.

El principal desafío de la promotoría es atraer a los mejores agentes y conservarlos el mayor tiempo que sea posible. Para ello, los promotores deben mostrarles a los futuros agentes  que están entrando a un negocio absolutamente rentable y hacer lo necesario para retener a los asesores que posean un alto potencial. Una vez hecho lo anterior, el promotor debe formar un excelente equipo con la capacidad de ayudar a los clientes a tomar las mejores decisiones para proteger su patrimonio.

La clave para generar una retención adecuada, es tener muy en claro que esta se desarrolla desde el momento que da inicio el proceso de reclutamiento, para ello resulta fundamental elegir a los candidatos a partir de su perfil, porque esto permitirá saber si tienen lo necesario para formar parte del equipo de trabajo.

Algunos de los factores básicos que deben poseer los agentes son contar con las características apropiadas que demanda la profesión, tener una excelente actitud y poseer una disciplina irreductible, porque se trata de aspectos fundamentales para la permanencia y retención de los asesores.

La promotoría trabaja cada día en crear un ambiente propicio, en el que todos los prospectos perciban desde el primer momento, que eligieron una carrera que les permitirá desarrollarse exitosamente en todos los ámbitos. Además, los buenos promotores siempre tienen la intención de que su equipo de trabajo se sienta cómodo; para ello reclutan gente que en verdad ame la profesión y que lo demuestre a cada momento con acciones puntuales. Si bien el reclutamiento es importante, por sí solo no es suficiente para elevar los índices de retención, por eso es indispensable que los asesores tengan una gran formación y que cuenten con la motivación suficiente para trazarse grandes metas y alcanzarlas. 

Formar asesores es un proceso continuo, en el que se pone mucha atención al desarrollo de hábitos positivos y destrezas competitivas, aparte de que los promotores deben poner especial atención en que los prospectos cuenten con los conocimientos necesarios, porque es la única forma de dominar por completo el proceso de las ventas y de conseguir las metas previamente trazadas.

 

*Con información de El Asegurador

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